Compartimos este pensamiento y sentimiento con PositivArte … ¡Carpe diem!

Muchas veces la gente se piensa que los que nos dedicamos a la Psicología Positiva pretendemos que la gente esté feliz y sonriente todo el día y todos los días. Eso es un disparate: cualquier persona y psicólogo que niegue las desgracias y las emociones negativas no entiende nada de la vida.
Esta semana he recibido dos noticias muy negativas, que sumadas al trágico incidente de Santiago, nos vuelven a recordar la fragilidad de la vida. Da igual la edad que tengas, la vida es frágil para todos. Por ello creo, personalmente, que es tan bonito aprender a vivir de una forma saludable, feliz, que apueste por el bienestar, no sólo individual, sino de todo lo que nos rodea.
No sabemos hasta cuándo podremos hacerlo, pero vivir intentando que lo/s que nos rodea/n esté/n bien y feliz, es desde luego una vida que merece la pena.
Mi pésame a las malas noticias, porque el dolor compartido duele menos, y así contribuimos a esa felicidad global.